Te cuento cuáles son los químicos más peligrosos en cosmética: ¡aléjalos de tu piel!
El estilo de
vida eco-friendly (respetuoso del medio ambiente) va ganando
terreno en la sociedad. Ahora vivimos más comprometidos con el medioambiente,
el consumo responsable y nos gusta llevar un estilo de vida lo más sano
posible. ¿Cómo no preocuparnos también por el cuidado de nuestra piel? Sin
embargo, muchas personas no son conscientes
de lo que ‘nos llevamos a la piel’ a diario. Derivados del
petróleo, pesticidas, siliconas, sulfatos… Son algunos de los tóxicos más peligrosos utilizados en cosmética y que
pueden estar poniendo en riesgo tu salud.
A continuación te presento algunos de los químicos más comunes presentes en la cosmética que utilizamos a diario, es decisión de cada uno aceptar todos estos ingredientes dañinos para la salud o hacer algo al respecto.
Los sulfatos son un detergente irritante para la piel. Los podemos encontrar con varios nombres pero los más habituales son “Sodium Lauril Sulfate” y “Sodium Laureth Sulfate”. Estos conocidos tensioactivos sintéticos (y todos los terminados en sulphate) los encontramos principalmente en productos de cuidado diario, son los ingredientes principales en los productos de acción desengrasante: shampoo, jabón de manos, gel de ducha, detergente para lavadora, detergente lavavajillas, etc. En el caso del shampoo su motivo es por el elevado poder de limpieza que tiene sobre el cuero cabelludo. Su potente acción disuelve la suciedad, grasas y los aceites naturales que crea nuestra piel de forma natural como barrera protectora contra los agentes externos, es decir, debemos tener en cuenta que destruye los lípidos naturales que nuestra piel genera para defenderse de forma natural, por lo que es irritante para la piel humana.
Así, muchos problemas de sequedad, irritación del cuero cabelludo y caspa están causados por el uso continuado de este producto. Además, el Lauril sulfato de sodio penetra por el cuero cabelludo y puede ser perjudicial para algunos órganos vitales aunque no se ha podido comprobar en ningún estudio que éste componente resulte cancerígeno. Lo que sucede es que al estar utilizando por tanto tiempo este producto sobre nuestra piel y nuestra cabeza, este se absorbe por los poros y esta sustancia puede alterar el normal funcionamiento de las células, favorece la aparición del cáncer y modifica el ADN. Por lo anterior es mejor utilizar productos de limpieza que estén libres de sulfatos.
SIN ESPUMA TAMBIÉN SE LIMPIA
El shampoo es uno de los productos cosméticos que más cantidad de
sulfatos lleva. Aunque no se consiga tanta espuma, es aconsejable cambiar a un shampoo
natural, que se puede adquirir en cualquier tienda. De hecho, cada vez hay más
firmas conocidas que han optado por subirse al carro de los “No tóxicos” y
elaboran shampoo y otros productos con ingredientes biodegradables que
contienen ingredientes orgánicos, y no utilizan sodio, ni sulfatos, ni
parabenos, ni siliconas, ni colorantes, ni conservantes, lo que supone una
ventaja saludable al alcance de la mano.
Entre las ventajas del shampoo sin sulfatos es que irrita menos tu cuero cabelludo porque los sulfatos producen sequedad, picor, caspa y el pelo se vuelve menos manejable. Si además has sufrido alergias o eszemas este cambio al shampoo sin sulfatos es muy necesario.
SILICONAS
Se acumulan en el cabello y actúan como hidratantes, emolientes y selladores de cutícula. Las encontramos tanto en shampoo, acondicionadores, cremas para peinar, maquillaje y hasta en geles de baño y su principal función es la de crear una capa sobre el cabello o la piel evitando que esté en contacto con el exterior. El problema de las siliconas es que la mayoría son insolubles al agua, por lo que se suelen acumular sobre el cabello y la piel, impidiendo que respiren y desempeñen sus funciones con normalidad. Como resultado, las siliconas tienden a acumularse en forma de residuos en cada lavado. A la larga provoca que el cabello se ensucie con mayor facilidad y genera una dependencia al uso de champús que contengas sulfatos fuertes que a su vez deterioran las fibras capilares y el cuero cabelludo.
PERFUMES SINTÉTICOS
Mejor sin perfumes o con perfumes naturales. Ese aroma agradable que nos atrae de primeras en la mayoría de cosméticos es debido a los perfumes que contienen. Podemos encontrarlos en cremas faciales, en productos capilares y también en desodorantes. La mayoría son perfumes sintéticos que podrás reconocer en el INCI con la palabra ‘parfum’ y ‘fragance’. Cuando se trata de un perfume sintético convencional, la palabra ‘parfum’ es un cajón desastre, donde podemos encontrar innumerables compuestos tóxicos, además de varios ingredientes de origen animal, como los almizcles o el ámbar gris. “Sustitúyelos por perfumes naturales que combinen frutas cítricas con aceites esenciales para aportar a tu piel un aroma refrescante natural”.
FTALATOS Y TOLUENO
Tóxicos en el esmalte de uña. Se pueden encontrar en la cosmética convencional en el esmalte de uñas o en los perfumes y actúan como fijadores, disolventes y suavizantes. Estas sustancias entran en contacto con la piel por la vía respiratoria, pasando a la sangre y generando un efecto tóxico ligado a los trastornos hormonales. El tolueno es un disolvente transparente que facilita la aplicación del esmalte; es irritante a los ojos y puede provocar fatiga y dolores de cabeza, te aconsejo que si no consigues esmaltes naturales que estén libres de tóxicos por lo menos, dejes descansar las uñas de tus manos y pies por varios días sin esmalte.
SALES DE ALUMINIO
Presente en desodorantes. El aluminio es el tóxico por excelencia en desodorantes. Se trata del antitranspirante artificial que tapona las glándulas sudoríparas consiguiendo así reducir la cantidad de sudor. ¿Sabías que el olor del sudor lo generan las bacterias presentes en las axilas a través del metabolismo de éste? Las sales de aluminio tienen la capacidad de penetrar en la piel favoreciendo la proliferación de enfermedades degenerativas. El cáncer de mama también se ha vinculado a la toxicidad del aluminio. Te recomiendo desodorantes naturales y orgánicos, a continuación te enseño uno muy fácil de hacer desde la comodidad de tu casa y con ingredientes súper fácil de conseguir:
Ingredientes
2 c/das Bicarbonato de sodio
2 c/das Maizena o fécula de maíz
2 c/das Aceite de coco (orgánico y sin modificación química)
5 gotas de tu aceite esencial (ejemplo: lavanda, menta, etc.). – Opcional.
Preparación: en un recipiente de cristal y con tapa mezcla todos los ingredientes muy bien hasta lograr una consistencia media, ni espesa y tampoco muy liquida, la consistencia es a tu gusto, puedes conservarlo en el refrigerador si lo prefieres sólido, pero si te gusta la aplicación liquida puedes dejarlo fuera del refrigerador.
PARAFINA
Falsos hidratantes para la piel. Comúnmente utilizadas en la elaboración de cremas corporales, son las encargadas de lograr una piel aparentemente hidratada mediante su textura cremosa. Suelen emplearse en sustitución a los aceites vegetales y lo hacen extrayendo la humedad de la piel, taponando los poros e impidiendo que la piel respire de forma natural. Con el paso del tiempo, las parafinas acaban resecando la piel y propiciando la aparición de acné e irritaciones. En caso de su uso en pintalabios, podemos llegar a ingerirlas y éstas se almacenan en riñones e hígado. La rápida absorción en contacto con la piel y el bajo coste de la materia prima son las principales razones por las que su uso es muy común en productos de belleza.
PARABENOS
Cualquier producto
cosmético requiere alguna sustancia que evite que se eche a perder una vez
abierto por acción de los microorganismos. Los parabenos son unos conservantes
muy habituales en los cosméticos, normalmente añadidos en combinación con otros
tipos de conservantes. Además, evitan que el producto pierda efectividad.
Los parabenos están
presentes en el maquillaje, las cremas hidratantes, gamas capilares y de
afeitado. Los podemos identificar perfectamente en la etiqueta por sus nombres,
generalmente en inglés: methylparaben, propylparaben, butylparaben o
benzylparaben. La concentración habitual de estos parabenos suele ser del 0,01
al 0,3%; la Cosmetic Ingredient Review (CIR) estableció en un estudio realizado
en 1984 que su uso en cosméticos no tiene riesgos hasta en cantidades del 25%.
En 2003 la CIR reabrió el estudio para cerciorarse de la seguridad de los
parabenos para investigar su seguridad sobre niños y mujeres, y concluyó que no
había necesidad de cambiar las conclusiones de su primer informe.
Sin embargo, el Journal of Applied Toxicology reveló en un estudio de 2004 que se habían detectado parabenos en ciertos tumores mamarios. Pero lo que no llegó a confirmar es si tenía relación en la formación del cáncer, pero no quiero esperar a que después de mucho tiempo encuentren que todos estos ingredientes si tienen algo que ver con la formación del cáncer y de muchas más enfermedades.
INGREDIENTES CON “CHLORO”, “BROMO”, “IODO”
Conservantes a evitar. En cosmética, para evitar el deterioro de los productos, alargar la vida
útil de éstos y protegerlos de los agentes contaminantes externos, se suelen
emplear conservantes. Muchos de ellos son tóxicos para el sistema inmunitario y
los causantes de un gran número de reacciones alérgicas, irritaciones y
despigmentación de la piel. Desde Freshly Cosmetics, recomiendan “evitar ingredientes que contengan las
palabras “chloro”, “bromo”, “iodo”, y sustancias tóxicas como el BHA o el ácido
bórico, conocidos conservantes de amplio espectro. Los conservantes naturales o
sintéticos como el sodium levulinate, sodium anisate, benzyl alcohol, el sodium
benzoate y el potassium sorbate están aceptados por las certificadoras de
cosmética natural”.
Existen muchos más tóxicos en los cosméticos que usamos hoy
en día, es por eso que es necesario estar pendiente de los ingredientes que
contiene cada producto que usamos, además de estar siempre informados para
poder tener cada día un estilo de vida lo más saludable posible.
Gracias
por visitar mi Blog.